¿Por qué vale la pena estudiar un posgrado?

¿Por qué vale la pena estudiar un posgrado?

Obtener un título profesional representa un gran logro. Sin embargo, tras los primeros años de experiencia, los licenciados suelen percibir que aún no se han desarrollado lo suficiente para alcanzar sus metas, y es allí cuando entra en juego la posibilidad de estudiar un posgrado. Si eres de esos profesionistas que aspira a dejar un

Obtener un título profesional representa un gran logro. Sin embargo, tras los primeros años de experiencia, los licenciados suelen percibir que aún no se han desarrollado lo suficiente para alcanzar sus metas, y es allí cuando entra en juego la posibilidad de estudiar un posgrado.

Si eres de esos profesionistas que aspira a dejar un legado, mejorar su estilo de vida y competir por las oportunidades laborales más atractivas, sumar una nueva experiencia académica de calidad, en esta ocasión del más alto nivel, puede impulsarte hacia tus objetivos.

En concreto, estudiar un posgrado te permitirá disfrutar de los 12 beneficios que explicaremos en las próximas líneas.

¡Acompáñanos!

1. Incremento de ingresos

Una de las razones para estudiar un posgrado es la posibilidad de incrementar el nivel de ingresos y, por lo tanto, poder construir un sólido patrimonio y disfrutar de un mejor estilo de vida.

Encontrar empleos mucho mejor remunerados que el actual te permitirá, por ejemplo, dejar de vivir con roomies para tener tu propio departamento, viajar fuera de México o adquirir bienes de valor.

También te puede garantizar la estabilidad financiera necesaria para pensar en formar una familia y tener hijos.

De forma específica, resulta complicado determinar cuánto aumentarán tus ingresos al estudiar un posgrado, pues eso depende de tu área de especialización, el tipo de empresas en las que te desenvuelvas y, por supuesto, la relevancia de los cargos que ocupes.

Pero sí existen estudios y análisis que arrojan cifras generales sobre cómo los licenciados que alcanzan el más alto nivel académico disfrutan de salarios superiores al resto.

Una de las investigaciones más interesantes fue realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2016. De acuerdo a la misma, en ese entonces los profesionistas con Posgrados ganaban, en promedio $10.000 más que aquellos que solo tenían el título universitario.

Tan solo el monto de ese incremento salarial equivale a casi 1.5 veces el ingreso promedio de la nación, que ronda los $6.800 mensuales.

Mientras tanto, el salario mínimo actual en el país es de $102.68 al día, lo que representa unos $3.080 al mes. En la zona libre de la frontera norte, el mismo asciende a $176.72 diarios, es decir, alrededor de $5.300 mensuales.

2. Mayor reconocimiento laboral

Tal vez estés orgulloso de todo lo que hayas logrado como profesional, así como del hecho de contar con un título universitario, lo cual puede considerarse un “lujo” en México.

Según el estadio Panorama de la Educación 2017, realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), solo 21 de cada 100 alumnos que inician la primaria en México completan todo el ciclo académico hasta obtener una licenciatura.

Sin duda, esto refleja que has logrado una hazaña, pero es normal que aún no te sientas del todo conforme, ¡pues siempre hay margen de crecimiento!

Aunque ya tengas un empleo profesional e, incluso, cuentes con algún equipo de trabajo a tu cargo o supervises determinados procesos, probablemente aspiras a seguir ascendiendo y obtener mayor reconocimiento laboral.

En ese caso, estudiar un posgrado es el paso que te conviene dar. Avanzar hacia este nivel académico te permitirá darle atractivo a tu currículo y, sobre todo, adquirir un perfil gerencial.

Una vez completes la especialización o maestría, ya no solo podrás postularte a cargos básicos o medios, sino que tendrás la oportunidad de apuntarte a puestos ejecutivos y de gestión.

Y es que, si bien es un porcentaje minoritario de la población el que posee títulos profesionales, es aun más reducido el de los licenciados con posgrados.

Si volvemos a tomar como referencia el estudio Panorama de la Educación 2017, nos encontramos con que apenas 4 de cada 100 alumnos que ingresan a primaria terminan cursando una maestría, ¡y tan solo 1 alcanza un doctorado!

Dicho de otra forma, poseer un posgrado es un gran diferencial, capaz de llevarte hacia la cima del mercado laboral de tu especialidad profesional.

3. Posibilidades de ascenso

Más allá de mejorar tu percepción ante los posibles empleadores y entre el mercado laboral en general, estudiar un posgrado puede ayudarte a escalar posiciones dentro de la estructura organizacional de la empresa en que trabajas actualmente.

Incrementar tu nivel de capacitación y especializarte en un área específica de tu campo profesional, te convertirá en un candidato a ocupar vacantes y cargos de mayor relevancia.

Es por eso que resulta conveniente que les informes a tus superiores y a la alta gerencia sobre tu deseo de realizar un posgrado. Aunque parezca un detalle menor, puede ayudar a mejorar la percepción que tienen sobre ti.

Incluso, existen empresas que financian o apoyan económicamente a los trabajadores que desean capacitarse para ofrecer conocimientos frescos y nuevas competencias a la organización.

En el caso de que tu compañía ya te ofrezca opciones de capacitación, como plataformas y diplomados en líneas sobre áreas específicas de tu perfil laboral, ¡grandioso! No está de más que aproveches estas facilidades.

Sin embargo, para que cuentes con crecimiento integral y recorrido académico de primer nivel, también debes enfocarte en formarte de manera formal y externa a través de un posgrado que aborde temas y áreas adicionales a tus funciones laborales específicas.

4. Nuevas experiencias inolvidables

Seguramente, aún tienes gratos recuerdos de tu época de estudiante universitario. De hecho, es muy posible que durante la carrera hayas conocido grandes amigos y personas que tomaron una gran relevancia en tu vida.

También debiste haber enfrentado momentos difíciles, pero que te ayudaron a crecer como persona y a tomar mejores decisiones en los siguientes años.

Todas estas cosas las podrás volver a experimentar si optas por estudiar un posgrado.

Si bien estos programas académicos son más breves y cuentan con una mayor flexibilidad en cuanto a horarios y asistencias, ya que están destinados a personas con múltiples ocupaciones, no dejarás de tener la oportunidad de aprender cosas nuevas y hacer amistades.

Además, estudiar un posgrado representa una oportunidad inmejorable para hacer networking, un proceso que consiste en construir una red de valiosos contactos profesionales.

El perfil de un estudiante de posgrado es el de una persona que participa activamente en el mercado laboral. Esto quiere decir que tus compañeros podrán ayudarte a encontrar oportunidades y vacantes que empatan con tus características.

También, los profesores pueden ser un “objetivo” de tu estrategia de networking, pues, además de impartir conocimientos, suelen ocupar cargos importantes en otras empresas o, al menos, acumulan un gran recorrido profesional que les ha permitido acumular contactos muy valiosos en el mercado laboral.

En conclusión, aprovecha la época del Posgrado para relacionarte y, de forma natural, verás cómo se presentan nuevas oportunidades en tu vida.

5. Adquisición de habilidades adicionales

Así como nos afecta en nuestra vida diaria, haciéndonos sentir fatigados o aburridos, la rutina puede tener un efecto negativo dentro del ámbito laboral.

Aunque te apasione tu trabajo, cumplir siempre con las mismas labores de forma sistemática y robótica limitará tu aprendizaje y tus competencias para otro tipo de actividades relacionadas con tu carrera profesional.

Por ejemplo, si eres licenciado en Comunicación y tus labores diarias consisten en redactar y revisar textos periodísticos, probablemente con el paso del tiempo pierdas aptitudes para desempeñarte en trabajos en los que no tengas que escribir, sino narrar verbalmente y comentar.

Por suerte, estudiar un posgrado permite salir de este ciclo o, como suelen llamarles los expertos en coaching, “zona de confort”, que es un estado que nos hace sentir cómodos y que nos brinda cierta satisfacción, pero que a la larga impide que desarrollemos todo nuestro potencial.

En este tipo de programas académicos te encontrarás con temas relacionados con tu campo de acción actual y, también, con muchos otros que empatan con tu profesión y el mercado laboral en el que te desenvuelves.

Si seguimos tomando como ejemplo a un comunicador dedicado al área de redacción y edición de textos periodísticos, podemos afirmar que le convendría cursar una Maestría en Comunicación, ya que así interactuaría con muchas materias que ampliarían su campo de acción, como:

  • Mercadotecnia Política;
  • Escucha, Sonido y Medios de Comunicación;
  • Gestión Estratégica de la Comunicación;
  • Artefactos y Tecnologías Mediáticas.

En caso de que este profesionista desee expandirse más allá del campo comunicativo, también tendría la posibilidad de realizar maestrías como Sociología, Políticas Públicas y Letras Modernas.

¡Todo profesional tiene un mar de oportunidades!

6. Posibilidades de emprendimiento

Estudiar un posgrado no solo es sinónimo de mejores oportunidades laborales y salarios superiores a los de la gran mayoría de los trabajadores de la nación. Incrementar tu nivel de capacitación también puede resultarte útil para cumplir el sueño de crear tu propio negocio y dirigirlo hacia el éxito.

Al tratarse de programas académicos gerenciales y de mayor profundidad, una maestría te nutrirá de conocimientos y aptitudes valiosas para poner en marcha el emprendimiento que siempre has tenido en mente y gestionarlo de la manera correcta.

Por supuesto, existen algunos posgrados que se centran específicamente en la gestión de negocios, por lo cual resultan más convenientes para ti si quieres disfrutar de la libertad que brinda el emprendimiento.

Entre los posgrados que te capacitarán para dirigir eficazmente tu negocio destacan los siguientes:

Maestría en Administración

Si quieres adquirir una visión estratégica e ilimitada sobre el mundo de los negocios que te permita detectar nuevas oportunidades y modelos de emprendimiento, ¡debes tomar en cuenta esta alternativa!

Además, este posgrado fortalecerá tu capacidad de liderazgo y te concientizará sobre el papel de los gerentes y empresarios en las sociedades contemporáneas.

Maestría en Finanzas

Una de las grandes dificultades que afrontan los emprendedores es que, si bien tienen buenas ideas de negocio y están dispuestos a dar lo mejor de sí para alcanzar el éxito, tienen escasos conocimientos sobre el complejo y apasionante mundo de las finanzas.

Gracias a este posgrado, podrás adentrarte en este amplio campo académico que abarca tanto el ámbito corporativo como los mercados bursátiles.

Maestría en Dirección Integral de Negocios

Este programa académico aborda de manera amplia el mundo de los negocios y la gestión empresarial, pero siempre con un enfoque humanista y de innovación social.

Potenciar el talento humano, convertir a los negocios en unidades de prosperidad para los entornos y generar beneficios sin impactar negativamente al medio ambiente, son algunos de los conocimientos que te brindará esta maestría.

7. ¡A un paso del techo académico!

¿Cuál es el techo académico? Si pensaste en el estudio de un doctorado, que también puede considerarse un posgrado, estás en lo correcto.

En caso de que solo tengas en tu haber el título profesional, todavía necesitas contar con una maestría oficial reconocida por las autoridades para poder doctorarte y hacer la tesis del más alto nivel académico.

Cuando hablamos de llegar al más alto nivel académico, no solo es necesario referirse a los beneficios que esto puede traerte dentro del ámbito profesional.

También, es importante hablar sobre lo satisfecho que te podrás sentir en el plano personal, pues recorrer toda una vida académica hasta lo más alto es sinónimo de felicidad y autorealización.

Además, tus padres, amigos y seres queridos estarán aún más orgullosos de tus logros y el esfuerzo que has hecho durante años.

Aunque ahora veas muy lejos la posibilidad de obtener un doctorado, estudiar tu primer posgrado te pondrá muy cerca en cuestión de meses.

¡Anímate!

8. Mayores posibilidades de trabajar en el exterior

Uno de los sueños de muchos profesionales, sobre todo de los más aventurados, es conocer el mundo y trabajar en el exterior.

Si bien estudiar un posgrado no es garantía de obtener un trabajo profesional en otro país de forma inmediata, sí mejorará tu perfil y, por lo tanto, te hará más competitivo en mercados en los que deberás empezar desde cero para construir tu reputación.

Para que puedas disfrutar de oportunidades en otras naciones, tienes que preocuparte por cursar un posgrado que cuente con una gran credibilidad.

En el caso de México, es recomendable que la alternativa académica que elijas forme parte del Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC), el cual es impulsado por la Subsecretaría de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

Desde 1991, este programa lleva a cabo procesos de evaluación y seguimiento a los planes educativos del más alto nivel en la nación para garantizar que estén actualizados y contemplen los aspectos y campos que necesitan los profesionistas para incrementar sus competencias.

Por supuesto, además de completar un posgrado de calidad, para laborar profesionalmente en el extranjero, tendrás que cumplir con diferentes exigencias de las autoridades del país destino y distintos trámites migratorios.

Dependiendo del país, también deberás romper con barreras idiomáticas y culturales.

Como ves, desempeñarte profesionalmente en el exterior es un gran reto, ¡pero estudiar un posgrado te ayudará a cumplirlo!

9. Actualización

Si algo hemos aprendido en lo que va de siglo XXI es que ya nada es estático. Todo campo profesional se reinventa constantemente y debe convivir con nuevas soluciones, sistemas, dispositivos e innovaciones tecnológicas.

Aunque esto es una gran ventaja que promueve el crecimiento del aprendizaje profesional y mejores y nuevas opciones para los consumidores, también significa un gran reto.

Básicamente, esto demanda que los licenciados actualicen sus conocimientos constantemente y amolden sus labores a los nuevos recursos tecnológicos y a la voraz transformación digital.

Esta dinámica ha hecho que las cosas hayan cambiado mucho desde que te capacitaste profesionalmente en la universidad, así haya sido apenas hace unos 4 o 5 años.

Y, tal vez, muchas de las nuevas tendencias y la profundización de conceptos no te resulten familiares, ya que has estado concentrado en el día a día y en las tareas específicas que cumples en tu actual trabajo.

Ante todo esto, estudiar un posgrado también emerge como una necesidad para aquellos licenciados que no quieren quedar rezagados y desean actualizar su perfil.

Estos programas académicos permiten interactuar y nutrirse de contenido educativo “fresco” y reciente, que toma en cuenta las últimas innovaciones y las nuevas exigencias del mercado laboral y las empresas.

10. Reciclaje de conocimientos

Hasta la mente más brillante puede olvidar conceptos, fórmulas, metodologías y prácticas que aprendió algunos años o meses atrás.

Es común que, luego de graduarse, los profesionales no pongan en práctica todos los conocimientos que adquirieron en la carrera, ya que sus labores se centran en una parte específica de la formación académica, por lo cual muchos de ellos entran en una especie de caja negra escondida en el lugar más recóndito de su cerebro.

Conforme pasa el tiempo, cada vez están más ocultos estos conocimientos, así que cuando surgen ocasiones en que se necesitan, los licenciados pueden sentirse confundidos o incapaces de cumplir con una determinada función.

Es por ello que conviene “reciclar” o refrescar estos conocimientos a través de la lectura y el estudio, y nada mejor que un posgrado para lograrlo.

Ya verás que al estudiar un posgrado te encontrarás con muchos de los conceptos y campos que conociste durante la licenciatura, pero abordados de una manera mucho más amplia y, generalmente, con un enfoque más práctico o gerencial.

La gran ventaja de tener cierta noción sobre estos aspectos, aunque estén en lo más remoto de tu cerebro, es que podrás comprenderlos a ciencia cierta y relacionarlos con tus funciones inmediatas como profesional.

11. Credibilidad para prestar servicios independientes

Como profesionista es normal que estés pensando en diversificarte y obtener nuevas fuentes de ingresos. Una muy buena alternativa para lograrlo es el libre ejercicio.

Para que puedas aprovechar esta opción, que te permitirá asumir la carga laboral que consideres conveniente y, en general, ser tu propio jefe, necesitas construir una gran credibilidad y contar con un nivel de capacitación superior a la media.

Solo de esta manera serás una alternativa de servicios atractiva para las personas, lo que te brindará la posibilidad de construir una amplia cartera de clientes y, en consecuencia, aumentar sustancialmente tu nivel de ingresos.

Todo esto nos lleva al estudio de un posgrado. Gracias a estos programas, adquirirás el perfil idóneo para ser considerado un gran asesor, consultor y especialista independiente.

Por supuesto, con esto no queremos decir que ahora no puedes ejercer la carrera de esta forma y obtener beneficios. Simplemente, extender tu recorrido académico te hará mucho más competitivo.

Por otro lado, ten en cuenta que mientras mayor sea tu nivel de conocimiento y credibilidad, las personas estarán dispuestas a pagar más por tus servicios.

Otra muy buena alternativa a la hora de prestar servicios profesionales es asociarte con otros especialistas tan capacitados como tú para crear despachos, firmas o consultoras competitivas.

12. Ampliación de la cultura general y nuevas percepciones

Toda experiencia académica es una nueva oportunidad para enriquecer la cultura general, dejar atrás paradigmas y adoptar nuevas percepciones sobre diferentes temáticas, y un Posgrado no es la excepción.

Al apuntarte a un programa académico de alto nivel, conocerás sobre áreas que no dominas y adquirirás una visión más profunda y global sobre temas como los negocios y la economía.

También reforzarán el pensamiento lógico y la capacidad de análisis y síntesis, así como la visión crítica y objetiva de diferentes acontecimientos.

¡Y eso es todo! Si leíste hasta este punto del texto, ya sabes por qué estudiar un posgrado siempre será una buena idea, independientemente de cuál sea tu carrera y qué tipo de objetivos profesionales te has planteado.

Recuerda que para que esta alternativa de formación impulse tu desarrollo profesional y reputación laboral es importante que el programa académico sea de calidad, reconocido y, sobre todo, que esté actualizado a la dinámica del mundo actual y la imparable innovación tecnológica.

Por ese motivo, para continuar tu capacitación, solo toma en cuenta instituciones académicas consolidadas que cuenten con una importante experiencia desarrollando las capacidades de los profesionales del país, al igual que las de los jóvenes y adultos en general.

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